Marruecos: seis días de contraste y diversidad

A petición de algunos de ustedes, le puse orden a mis ideas y nombre a mis sentimientos para sacar a relucir las sensaciones que me despertó Marruecos. Les comparto mi experiencia e invito, a todo aquel que planee visitar este país pronto, a informarse todo lo que pueda para entender muchas de las cosas que suceden allí.

Un poco sobre este país

Ubicado en África y compuesto por la etnia árabe y berebere. Su religión oficial es el Islam y a quienes la practican se les denomina Musulmanes. Su capital política es Rabat; la comercial, Casablanca; la espiritual, Fez y la turística Marrakech.

Su bandera, compuesta por una estrella de cinco puntas, simboliza los temas más relevantes para su cultura: creer en Dios, la oración, Ramadán ( ayuno de 30 días que realizan una vez al año), caridad y peregrinación.

Entrando en materia…

Marruecos empezó a sorprenderme desde que aterrizamos. Nos recibió un sol inclemente que, de vez en cuando, acompañaba una brisa fría y agradable. Exponerme a una cultura tan diversa y distinta a la mía no solo me generaba incertidumbre sino también un poco de tensión. Este es un país que gira en torno a su religión, permeada por la política… y que requiere, de parte de quienes nos aventuramos a visitarlo, total respeto y ojalá conocimiento sobre sus costumbres para no dejarnos ganar por la ignorancia o incluso, el irrespeto. Les dejo, a continuación, un listado de cosas que me impactaron y otras que recomiendo a todos los curiosos que me han venido preguntado por esta experiencia.

-El Ramadán. Un ayuno que hacen una vez al año durante 30 días. Es un sacrificio y significa también un acto de solidaridad del rico, “que nunca siente hambre”, hacia el pobre.

-El regateo. Una práctica por excelencia entre los comerciantes y turistas. Es propio de su cultura y debe practicarse en cualquier mercado, local o espacio comercial que no tenga precios etiquetados.

-El Sahara. A 10 horas en carro desde Marrakech que merecen TODA la pena del mundo. Paseo en dromedario y si van con tour, pasar una noche allá ( carpas en buen estado y buen servicio).

-Este es el país de las especias y menjurjes, para cada mal tienen la cura. Compren aceite de argán en algún sitio donde puedan asegurarse de su buena calidad (espectacular para hidratar el pelo y la piel).

-Mis platos favoritos: shawarma y cuscús. ( Prepárense para que la comida les sepa a lo mismo durante todo el viaje)

-El idioma no es un problema. En las zonas comerciales les hablan de todo un poco, es fácil hacerse entender.

Tener en cuenta:

-Para quienes no son los más guerreros a la hora de viajar, la mejor opción es planear todo a través de un tour, este fue mi caso y es lo que más agradezco de la experiencia.

-No viajar solo, optar por ir siempre en grupo.

-Cuidado con las fotos en Marrakech. Si se trata de un lugar sagrado verificar que esté permitido tomarlas. En el centro, tener cuidado con las fotos a las serpientes y monos (las cobran).

-Para quienes poco toleran las especias llevar snacks para complementar sus comidas.

-Runners. No salir a trotar solos, de hecho, no recomiendo trotar aquí. El tráfico es caótico y hace que se torne peligroso el trayecto.

-La mejor idea, sin lugar a dudas, fue comprar una SIM Card con datos durante cinco días, la cobertura llega hasta el desierto ( la consiguen en el aeropuerto o en el centro de Marrakech).

-Su moneda se llama Dirham. 10 euros equivalen a 100 dirhams.

-Colombianos: Sí necesitamos visa para viajar a Marruecos, la saqué en Barcelona, tarda 15 días hábiles.

Por último…abran su mente a lo nuevo y desconocido. A todo el que pueda, anímese a vivir esta experiencia inolvidable.

¡Gracias por sus comentarios, espero haber resuelto algunas de sus dudas!

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